3 Jun 14

Coliseo Romano – Obra precursora del perfeccionamiento y el buen uso del concreto

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Asociación Colombiana de Productores de Concreto – Asocreto

Crédito: © imagina (www.giuseppemoscato.com)_Flickr

Ubicado en el centro de la capital del Imperio Romano, esta colosal obra construida en el año 72 d.C, e inaugurada presuntamente en el 80 d.C, es una de las obras más representativas y poderosas de la civilización romana. Este monumental coliseo tiene una altura aproximada de 48,5 m. de fachada y una forma elíptica cuyo diámetro máximo es de 189 metros. Durante su funcionamiento, tenía capacidad máxima de 50.000 personas, las cuales se distribuían en ochenta filas ubicadas de forma radial alrededor de la arena. La distribución jerárquica era desde el nivel inferior (las clases más poderosas) al nivel superior donde se situaba la población pobre. En el coliseo se llevaban a cabo importantes espectáculos como los famosos combates de gladiadores, luchas de fieras, teatro y grandes fiestas.

Crédito: kizette_Flickr

La cimentación del coliseo requirió excavar más de 14 metros de estratos debido a que este se asentaba en un antiguo pantano. El material empleado para las fundaciones fue argamasa de cemento con ceniza volcánica e hiladas de piedras trituradas; mezcla que se aproxima al concepto moderno de concreto. La arena es un óvalo de 75 por 44 metros, cuya plataforma de madera se encontraba cubierta por una capa de tierra y arena, consiguiendo así una superficie nivelada y sólida, donde debajo de esta se encontraba un complejo sistema de mazmorras y túneles en los cuales se preparaban los protagonistas de los espectáculos. Una interesante característica del coliseo es que este contaba con un importante sistema de drenaje que conectaba con cuatro enormes cloacas, sistema a través del cual se presume inundaban el escenario central para espectáculos navales.

Crédito: Dorli Photography_Flickr

En la arquitectura del coliseo, se percibe la clara influencia que tuvo la civilización griega en el Imperio Romano reflejado en el diseño de su estructura; particularmente, en las columnas que componen los arcos de fachada, las cuales fueron diseñadas en cada nivel según la evolución cronológica de los órdenes arquitectónicos griegos. Las columnas de la planta inferior son del orden dórico, característico de la antigua Grecia a partir del siglo VII a.C. El segundo nivel es de orden jónico, arquitectura de la época clásica griega. En el tercer nivel se encuentran columnas de orden corintio, de la época helenística y las del cuarto nivel fueron catalogadas como columnas de orden arquitectónico compuesto ya que no tiene una característica arquitectónica definida.

Crédito: CpaKmoi_Flickr

Cada nivel del coliseo está compuesto con 80 columnas, con luz de 4,20m y altura de 7,05m en la primera hilera y 6,45m en los niveles superiores. La estructura inicial contaba en cada uno de estos arcos con una escultura donde hoy en día existen vacíos a causa de los saqueos y revueltas posteriores a la caída del imperio. Las pilastras y los arcos están hechos de traventino macizo sin empleo de mortero antiguo conocido como “argamasa”; asimismo, se empleó roca ígnea en la estructura inferior. En cuanto a las bóvedas que sostienen la estructura central fueron construidas vertiendo argamasa de cemento sobre cimbras de madera.

Crédito: David Macchi_Flickr

Se estipula que para esta obra, los romanos usaron cemento puzolánico, denominado así por ser obtenido cerca de Pozzuoli, cerca al Monte Vesubio. Este material contenía ceniza volcánica que creaba fuertes uniones entre el agregado y el compuesto aglutinante en cual se le añadía también sustancias como limo, sangre, grasa y pelos de animal, siendo este uno de los primeros materiales con adición de fibras y dando así origen al concreto romano, material con grandes ventajas frente a los demás de la época. Este superaba en rapidez constructiva la albañilería de piedra de la época, evitando extraer, tallar y transportar la roca. Asimismo, éste contaba al igual que en la actualidad, con grandes cualidades plásticas para obtener cualquier forma deseada, además de tener una gran resistencia que permitía construir bóvedas, cámaras acorazadas y luces extensas.

Crédito: ℓαurα suαrez_Flickr

El Coliseo Romano demuestra las avanzadas técnicas constructivas que se implementaban en la época. Además de esto, se considera una de las principales obras donde se implementó el buen uso del concreto, ya que a pesar de siglos de descuidos y saqueos, en su interior se conserva la estructura original. Hoy en día, el coliseo es visitado por millones de personas al año, siendo la atracción turística más importante de Roma y convirtiéndose en Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO.

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Sobre el autor

Comunicadora Social y Periodista de la Universidad de Antioquia (2007). Especialista en Mercadeo de la universidad EAFIT (2015). Actualmente me desempeño como Jefe de Estrategia Digital en Argos. Como redactora he cubierto temas de cultura, medio ambiente e industria. Amo el arte en todas sus expresiones.


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